Desarrollo web y apps
Sitios, web-apps y plataformas que quedan publicados y operando, no maquetas.
- Landing page
- Sitio web a la medida
- Web-app interactiva
- Plataforma completa
La distancia
Casi nunca falta talento ni visión.Lo que falta es cruzar completa la distancia.
Cómo trabajamosLo que hacemos
La mayoría de los proyectos digitales fracasan por coordinación: cada pieza en manos distintas y nadie que responda por el resultado completo. En Salloum Inc unimos la ingeniería digital —software, datos, IA, automatización, seguridad— con la visión de negocio que decide qué vale la pena construir. Lo técnico lo resolvemos nosotros y te lo explicamos en simple.
Ingeniería digital. Visión de negocio.
Y aplicamos inteligencia artificial donde de verdad mueve tu negocio — no como adorno: la usamos para resolver problemas concretos de tu operación y la conectamos con las herramientas que ya usas. La automatización vale por sí sola: reglas que tú defines, tareas que se ejecutan sin nadie encima.
Estudio TrabajoTu socio de ingeniería digital integral, con punta de lanza en inteligencia artificial y automatización. Diseñamos, construimos y dejamos funcionando productos reales en internet.

Los vendedores por comisión rara vez saben con precisión cuánto van a cobrar.
Quota reúne el registro de ventas, el cálculo de comisiones e impuestos, la proyección de ingresos y un asistente con inteligencia artificial en una sola aplicación móvil, con un panel de administración para el equipo.


Un mismo socio para todo. Tómalo completo o empieza por una sola capacidad: todas están pensadas para encajar entre sí cuando decidas crecer.
Sabes qué, cuánto y cuándo — antes de empezar.
Antes de hablar de tecnología, entendemos cómo funciona tu negocio: cómo ganas dinero, quién te compra, qué parte de la operación te cuesta más hoy y qué número quieres mover. Si ya tienes algo en marcha, lo revisamos con evidencia para medir la distancia entre donde estás y adonde quieres llegar.
Todo proyecto empieza por el negocio, no por la pantalla. Al terminar esta etapa, los dos sabemos qué problema se resuelve primero y cómo se va a comprobar que quedó resuelto.
El mapa de tu negocio en una página: el problema elegido, el resultado esperado en números y los supuestos por escrito. Sin ese mapa aprobado no se diseña nada.
Contarnos cómo opera tu negocio hoy y confirmar que el mapa lo describe bien.
De una sesión a una semana, según el tamaño de lo que haya que revisar.
Convertimos lo que entendimos en un plan que puedes leer antes de invertir: qué piezas se construyen, cómo se verán y se usarán, en qué etapas se entregan, cuánto cuesta y cuánto tarda. Las decisiones técnicas las tomamos nosotros y te las explicamos en simple.
Aquí se definen el qué, el cuánto y el cuándo antes de escribir una línea de código, para que no haya sorpresas a mitad del camino.
Un plan de ruta con etapas, presupuesto, calendario y criterios de éxito medibles. Con tu aprobación empieza la construcción.
Decidir lo que es de negocio: prioridades, contenido y alcance. La tecnología la elegimos nosotros y te decimos por qué.
De dos a cinco días.
Construimos por bloques cortos, de una a dos semanas. Al cerrar cada uno ves el avance funcionando, lo pruebas por tu cuenta y decides: aprobar, corregir o cambiar la prioridad. Primero la información y la lógica del negocio; después, lo que ven tus clientes.
El producto crece bloque a bloque y siempre hay algo real que abrir y usar, nunca solo diapositivas.
Al cierre de cada bloque, el avance funcionando y un enlace para probarlo por tu cuenta.
Probar cada entrega y darnos una decisión concreta: aprobar, corregir o cambiar la prioridad.
Es el grueso del proyecto: de una a seis semanas o más, según el alcance.
Antes de que lo use gente real, lo probamos como lo usará cada persona y revisamos lo que puede salir mal: accesos, permisos, datos personales, pagos y respaldos. Nada con información sensible sale al aire con un riesgo abierto.
Esta etapa no se negocia ni se recorta: es la diferencia entre un producto que funciona y uno en el que se puede confiar.
Un acta de revisión con cada punto verificado o canalizado, y su evidencia.
Revisar el acta y, cuando el caso lo pida, validarla con tu abogado o tu contador.
De dos a cinco días.
Publicamos en tu dominio y lo probamos ahí mismo, como lo usará tu cliente, con un plan de reversa listo por si algo falla. Desde el primer día medimos cómo se usa. Después seguimos mejorándolo contigo, o te dejamos la guía para que tu equipo lo opere por su cuenta.
El lanzamiento es el inicio de la operación real: lo que dicen los datos y los usuarios define el siguiente paso.
Tu producto en vivo, un manual de operación en lenguaje simple y acuerdos de soporte claros: qué cubren y en cuánto tiempo respondemos.
Usarlo, contarnos qué ves y decidir el siguiente bloque.
Continuo, mientras lo necesites. El código, las cuentas y el dominio son tuyos desde el principio.
Trato directo en las decisiones que importan, de principio a fin.
Quién está detrás
Cancún
Programador de formación
Empresario de oficio
Más de nueve años en ventas
Estudié programación: de todas las carreras que cursé, es la única que nunca solté. El oficio de empresario lo aprendí en el terreno: con mi propia empresa de seguridad privada, con un hotel en Holbox y con más de nueve años en ventas de club vacacional. Crear plataformas que resuelvan los problemas reales de tu empresa es el punto donde esas dos vidas se encuentran.
«sallouminc» es mi identidad digital desde mi primera cuenta de correo. Convertirla en empresa fue el paso natural: poner ese nombre, y todo lo que aprendí con él, a trabajar en tu proyecto.
«La tecnología solo vale si mueve tu negocio. Mi trabajo es entregarte algo funcional, que resuelva problemas reales con soluciones inteligentes en tiempo récord. Basta de números inflados y procesos largos: mi compromiso es mejorar el negocio de mis clientes.»
Sitios, web-apps y plataformas que quedan publicados y operando, no maquetas.
Tareas que se ejecutan solas, con reglas que tú defines y controlas.
Analiza, recomienda, atiende y redacta por ti — sin decidir por ti.
Tu información en orden, en un solo lugar confiable, lista para decidir.
Cada persona ve solo lo que le corresponde, desde el primer día.
Que un desconocido te encuentre, confíe en ti y termine escribiéndote.
Las dudas que frenan un “sí”.
No publicamos una lista de precios fija porque no construimos dos proyectos iguales. Una landing para captar prospectos no cuesta lo mismo que una plataforma con cuentas, roles, base de datos y facturación. Por eso cotizamos a la medida: con lo que nos cuentas en el formulario preparamos una propuesta con alcance, tiempos y costo claros, sin sorpresas después.
Depende del alcance, pero te damos una fecha estimada antes de empezar, no sobre la marcha. Como referencia: una landing suele estar lista en 2–3 semanas y una plataforma completa en 5–8 semanas. Trabajamos por entregas visibles: ves y pruebas el avance durante el camino, no solo al final.
Sí. El lanzamiento no es el final. Ofrecemos acompañamiento para medir, ajustar y sumar mejoras a medida que tu negocio crece. Puedes contratarlo como un servicio continuo o, si prefieres administrarlo por tu cuenta, te dejamos la documentación y la guía para que tu equipo lo gestione.
Trabajamos a distancia y coordinamos por los medios que te resulten cómodos (videollamada, correo, WhatsApp). Atendemos clientes dentro y fuera de México sin que la ubicación sea un obstáculo. Nuestra base está en Cancún: si estás en la ciudad, también podemos vernos en persona.
Ambos. Empezamos por lo que necesitas hoy —puede ser una sola landing o un módulo puntual— y la solución se amplía después sin rehacerla desde cero. No tienes que contratar todo de golpe para empezar.
Sí. Puedes tomar todo el camino con un solo socio o una pieza específica. Cada una de las seis capacidades se puede contratar por separado; lo que no cambia es que la pensamos para que encaje con el resto cuando decidas crecer.
Tuyos. El producto, su código y las cuentas de los servicios (dominio, hosting, base de datos) quedan a tu nombre y bajo tu control. No te amarramos a nosotros: si algún día quieres llevarte el proyecto, es tuyo.
Lo revisamos y te respondemos en 24–48 h hábiles con los siguientes pasos: por lo general, una breve conversación para entender tu caso y luego una propuesta con alcance, tiempos y costo. Sin compromiso. Si es urgente, el atajo de WhatsApp te conecta más rápido.